
Cuando recordé mi nacimiento 3
Entrada de Blog #15
LO QUE VI ME IMPACTÓ
La euforia que traía era por llegar a la Tierra a vivir esta experiencia humana. Recuerdo que la sensación era ésa, no puedo decir otra cosa, mi sentimiento era de estar maravillada, feliz. Me sentía afortunada por venir a la Tierra. No tenía ninguna duda, lo estaba experimentando justo en ese momento.
Yo seguía tumbada, acompañada del terapeuta que guiaba la experiencia. Estaba en la sala habilitada para ello. Tenía los ojos cerrados y le iba relatando mi vivencia y contestando a sus preguntas. Una vez comenzó y sobre todo tras los primeros minutos hasta que entendí un poco la dinámica de la sesión, que era muy sencilla, y le conté las primeras imágenes, las primeras sensaciones,... ya no había espacio para dudar, sencillamente estaba allí, en esos otros lugares, en esos otros espacios y situaciones y sabiendo lo que sabía. Sabía otras cosas y no me planteaba por qué las sabía. Sencillamente tenía esa información en ese momento y ya, sin más.
Realmente estaba allí y sentía y vivía lo que ocurría. Así que sí, estaba de viaje. Era como estar haciendo un viaje muy esperado. Como cuando haces un viaje especial para ti y estás llegando al aeropuerto. Era la sensación de: “¡Por fin!” Como de haber estado mucho tiempo esperando para ese momento.
NO QUIERO NACER AHÍ
Hasta ese instante todo transcurría en una armonía relativa, pero lo que vi a continuación, cuando llegué a la Tierra me dejó desolada. Quedé impactada. Yo sabía que el viaje a la Tierra pasaba por llegar al vientre de mamá y luego salir de ahí. Cuando estaba llegando no era como meterme ya en su vientre. Podía ver el exterior como de arriba. Era como estar sin un cuerpo físico, pero con una presencia sutil y expandida. Podía ver con una perspectiva muy grande y la vi. Una imagen devastadora, que aunque suene extraño, yo no sólo sabía exactamente lo que significaba sino que lo sentía, era angustioso, exageradamente frustrante, lloré, era un llanto profundo. Me dolía lo que estaba viendo y quise volverme, pero ya no podía, no había marcha atrás. Sólo dije: no quiero nacer ahí, es un lugar de mucho sufrimiento, es muy doloroso cómo está la humanidad ahí. ¡Cómo está el planeta!
LA IMAGEN
La imagen era la de un planeta totalmente invadido por babosas gigantes, tan enormes que sólo habría como 10 ó 12 cubriendo la totalidad del planeta. A través de pequeños huecos podían adivinarse mares y bosques llenos de color, luminosidad y amor.
Ninguna duda de lo que veía, sentía y significaba esa imagen. Las babosas eran oscuras, grises, opacas. Eran odio, opresión, una vibración muy fea y aberrante. Eran entidades oprimiendo, manipulando y queriendo mantener bajo una total esclavitud a todo un planeta.
________________________________________________
..........................................................Continúa clickando en
CUANDO RECORDÉ MI NACIMIENTO 4
¿DE QUÉ ME SIRVIÓ VER ESO?
Puedes escribir tu opinión más abajo. TE LEO
Sé perfectamente que todo esto puede parecer de locos. Yo antes no me lo creía... aunque en el fondo me parecía posible. Si hay algo que te llama y quieres vivir tu experiencia propia escríbeme. Click aquí : WHATSAPP
Cambiar a otro tipo de contenido clickando en:
MI DIARIO
DENUNCIA
En la web TERAPIAS, si quieres conocer sobre las terapias que ofrezco y contactar conmigo.
