
Luz y paz para todos V
¿Y QUÉ PUEDO HACER YO? ¿QUÉ PUEDES HACER TÚ?
Me he sentido minúscula durante mucho tiempo y ahora no me siento más grande que nadie, por supuesto.
Ni mucho menos pretendo cambiar el mundo a golpe de tecla de ordenador desde mi cómodo asiento de casa. Porque sí, yo he tenido esa gracia de nacer en unas condiciones aceptables (y sólo digo aceptables porque el planeta está invadido y podrido y aún así pleno de seres bellos) y un hermosísimo y sano entorno familiar, mi tesoro más valioso en esta existencia. Y sin embargo, ahora sé que sí se puede hacer mucho y que el lugar para hacerlo siempre está muy dentro de uno, que no es un camino fácil y que incluso dentro de ese camino pedregoso, avanzar da alegría, más paz y más calma.
Así que sí, tú puedes hacer mucho y tienes todo en ti para hacerlo. No podemos lograr grandes cambios en nuestro entorno si no nos ocupamos de los grandes cambios necesarios de dentro.
NO ES URDA, NO ES ADAMUZ, NO ES VALENCIA, NO ES VENEZUELA,...
Escucho mucho, eso de: "Valencia está de luto por...", "España se vuelca con... ", "El pueblo venezolano... ". Son expresiones que por un lado sirven para poner en contexto dónde y qué. ¿Dónde quiero ir? Al hecho de que las acciones desinteresadas, solidaridad, LA HUMANIDAD, de esos bellos seres, personas desconocidas, "normales" que muestran respeto, amor y lo expresan a través de acciones y detalles de amor y calidez humana, a desconocidos, van a suceder siempre en cualquier lugar de nuestra querida esfera azul donde haya unos cuantos humanos "normales".
Las acciones y los sentimientos de valor siempre se destacan entre personas sencillas. ¿Será que podremos comenzar a ver el valor de los seres humanos independientemente de su lugar de nacimiento? ¿Será que podemos comenzar a cortar los hilos de marioneta que 4 locos han tenido la desfachatez de anudarnos? ¿Será que podemos lograrlo juntos?
SOMOS MÁS
La manipulación es tan grande, tan astutamente urdida, y tan atroz, que a la mayoría no nos cabe en la cabeza y menos en el corazón que sea hecha con tanta frialdad y maldad. Quizá sea ese el quid de la cuestión Hay una idea que ya he escuchado en muchos entornos diferentes que también me ayuda a aceptar realidades tan distópicas: El éxito del Diablo (la maldad, lo atroz, lo cruel,...) es hacernos creer que no existe.
Pues si queremos avanzar, recuperar el astro armonioso, majestuoso, sano, y el cielo azul limpio que es su naturaleza y nuestro hogar aquí, no queda otra que abrir los ojos y el corazón y aceptar que hay una manzana podrida y llena de gusanos y que somos muchas más semillas y muchos más árboles sanos que superamos con creces en cantidad y calidad.
..............................(continuará con: EMPEZAR CON UN EJERCICIO SENCILLO)



