
Regalos Inesperados
Ayer recibí a través de una antigua compañera bailarina, un regalito desde la India, de manos de otra bailarina Indú de la recibí unas cuantas clases de danza Kathak cuando estuve allí en el 2018.
El contenido del sobre plástico en el que me llegó el presente era muy sencillo: Una pulsera, un coletero hecho a mano y una carta llena de bendiciones y buenos deseos par mi vida.
Lo que constituyó el regalo inesperado fue el mensaje que me envió la intermediaria en esta historia:

¡Esto sí que no me lo esperaba! y qué gran regalo. Nunca sabemos, el impacto, la señal, la energía que somos y propiciamos en cada momento, en cada interacción... El mayor mérito es de la persona que sabe recibir y aprovechar una señal o una energía propicia. Y ojo que no hablo de varitas mágicas, ni conceptos vanos. Realmente el encuentro con Diya hace ya cerca de 10 años fue hermoso y muy especial. Recuerdo que vi en ella y en su manera de organizar las clases y los detalles en ellas a alguien despierto, inteligente, detallista y amante de esa danza. Recuerdo que lo pensé y no que se lo dijera.
Si hay algo que me gusta hacer desde siempre, es impulsar a las personas y no callarme, en la medida que me es posible y sano, sus virtudes. No voy con un altavoz por ahí en esas lides, sin embargo es totalmente cierto que es algo natural en mí. He... no sé si aprendido o desaprendido, a no derrochar ese impulso y esas bellas palabras, pues no siempre son bien recibidas y entendidas.
ACUÉRDATE DE ESTO. ES PARA TI
Tu esencia, y sobre todo la energía que más presente haces, tanto si es con acciones, con palabras en incluso con pensamientos,... eso transmites. Así que haz balance de qué tipo de pensamientos y acciones están más presentes en tu vida, pues es lo que siembras y siempre hay personas aunque puedan pasarte desapercibidas que las recordarán y quién sabe, quizá les puedan servir de impulso o freno.



